Mío Cid Ruy Díaz por Burgos entraba,
en su compaña sesenta pendones.
Salíanlo ver mujeres e varones,
burgueses e burguesas por las ventanas son,
llorando de los ojos, tanto avién el dolor;
de las sus bocas todos decían una razón:
“¡Dios, qué buen vasallo, si hubiese buen señor!”
Cantar de Mío Cid de autor anónimo.
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