jueves, 3 de diciembre de 2009

mas de caldo de pollo para el alma


El otro día, en Nueva York, cogí un taxi con un amigo. Cuando nos bajamos, mi amigo le dijo al taxista:
—Le agradezco el viaje. Es usted un conductor estupendo.
Durante un segundo, el hombre se quedó atónito. Después reaccionó:
—Oiga, ¿me está tomando el pelo o qué?
—Nada de eso, amigo mío, no tengo intención de molestarlo. Admiro la tranquilidad con que se mueve en medio de semejante tránsito.
—Ah —farfulló el conductor, y siguió su recorrido.
—¿A qué venía eso? —pregunté.
—Estoy tratando de restaurar el amor en Nueva York —me respondió mi amigo—. Creo que es lo único capaz de recuperar la ciudad.
—¿Cómo es posible que un solo hombre salve Nueva York?
—No es cuestión de un solo hombre. Creo que a ese taxista le he cambiado el día. Suponte que haga veinte viajes. Pues será amable con esos veinte pasajeros porque alguien fue amable con él. Ellos, a su vez, serán más cordiales con sus empleados, servidores o colaboradores, e incluso con sus respectivas familias. En última instancia, la buena disposición podría extenderse a un millar de personas por lo menos. No está mal, ¿no te parece?
—Pero tú confías en que ese taxista transmita tu buena disposición a los demás.
—No estoy confiando en nada —respondió mi amigo—. Me doy cuenta de que el sistema no es totalmente seguro. Hoy puedo encontrarme con diez personas muy diferentes, si de entre esos diez puedo hacer felices a tres, finalmente podré influir en forma indirecta sobre las actitudes de tres mil más.
—Teóricamente suena bien —admití—, pero no estoy seguro de que en la práctica funcione.
—Si no funciona no se pierde nada. No perdí ni un minuto en decirle a ese hombre que estaba haciendo muy bien su trabajo. Ni le di una propina mayor ni una más pequeña. Y si mis palabras cayeron en oídos sordos, ¿qué importa? Mañana habrá algún otro taxista a quien pueda tratar de hacer feliz.
—Oye, tú estás un poco chiflado —señalé.
—Tus palabras demuestran lo cínico que te has vuelto. Este asunto lo tengo estudiado. Lo que al parecer les falta a nuestros empleados de correos, aparte de dinero, por cierto, es que nadie les dice lo bien que están haciendo su trabajo.
—Pero si no están haciendo bien su trabajo.
—Si no están haciendo bien su trabajo es porque sienten que a nadie le importa cómo lo hacen. ¿Por qué no decirles una palabra que les anime?
En ese momento pasábamos junto a un edificio en construcción, donde cinco obreros estaban almorzando. Mi amigo se detuvo.
—Qué trabajo estupendo habéis hecho —señaló—. Debe de ser algo muy difícil y peligroso.
Los hombres lo miraron con desconfianza.
—¿Cuándo estará terminado?
—En junio —gruñó uno de ellos.
—Ah. Pues realmente, es impresionante. Debéis de estar muy orgullosos.
Seguimos caminando y yo le señalé:
—No he visto a nadie como tú desde que leí el Quijote.
—Cuando esos hombres asimilen mis palabras se sentirán más felices y, de alguna manera, su felicidad será un beneficio para la ciudad.
—Pero, ¡esa no es una tarea para que la hagas tú solo! —protesté yo—. Al fin y al cabo, no eres más que un hombre.
—Lo más importante es no descorazonarse. Intentar que la gente de la ciudad vuelva a ser feliz no es tarea fácil, pero si puedo enrolar a más gente en mi campaña...
—Acabas de guiñarle el ojo a una mujer feísima —le señalé.
—Ya lo sé —me respondió—. Piensa que si es maestra de escuela hoy sus alumnos tendrán un día fantástico.

Art Buchwald

sábado, 28 de noviembre de 2009

otro mas... caldo de pollo para el alma




Una maestra neoyorquina decidió homenajear a cada uno de sus alumnos del último curso de bachillerato diciéndoles lo importantes que eran. Se valió de un procedimiento ideado por Hélice Bridges de Del Mar, California, y fue llamando a la pizarra, uno a uno, a todos los estudiantes. Primero fue diciendo a cada uno por qué él (o ella) era importante tanto para la maestra como para la clase. Después les fue dando una cinta azul que llevaba impreso, en letras doradas, el texto siguiente: «Sí que importa quién soy».
Después decidió investigar qué tipo de influencia tendría el hecho del reconocimiento sobre una comunidad. Dio a cada uno de sus alumnos tres cintas más y les encargó que difundieran en su medio esta ceremonia de reconocimiento. Luego debían hacer un seguimiento de los resultados, ver quién reconocía los méritos de quién y, al cabo de una semana, presentar un informe a la clase.
Uno de los chicos de la clase fue a visitar a un joven ejecutivo, para reconocer la ayuda que éste le había prestado en la planificación de su carrera. Le dio una cinta azul y se la prendió en la camisa. Después le entregó dos cintas más, diciéndole:
—En clase estamos realizando un proyecto de investigación sobre el reconocimiento y nos gustaría que usted también encontrase a alguien merecedor de este honor, le diera una cinta azul y otra para que esa persona, a su vez, pueda reconocer a una tercera persona y así mantener en marcha esta ceremonia. Le ruego que después me informe de lo que suceda.
El mismo día, el joven ejecutivo fue a ver a su jefe que, en honor a la verdad, siempre se había caracterizado por ser bastante gruñón y le dijo que lo admiraba profundamente por su creatividad. El jefe pareció sorprendidísimo, más aún cuando su colaborador le preguntó si aceptaría que le entregara la cinta azul y le permitiría que se la prendiera.
—Bueno... sí, claro —balbuceó el atónito jefe.
El joven ejecutivo se la colocó en el pecho, sobre el corazón, y finalmente le dio la otra cinta, preguntándole:
—¿Me haría usted el favor de aceptar esa cinta y ofrecérsela a alguien que la merezca? El chico que me las dio está haciendo un proyecto escolar y queremos que esta ceremonia de reconocimiento continúe, para ver de qué manera afecta a la gente.
Esa noche, cuando el jefe regresó a casa, llamó a su hijo de catorce años y, tras indicarle que se sentara, le dijo:
—Hoy me pasó algo de lo más increíble. Estaba en mi despacho cuando uno de los ejecutivos vino a decirme que me admiraba y me dio una cinta azul por mi creatividad. ¡Imagínate, piensa que soy un genio creativo! Después me puso en la solapa esta cinta azul que dice «Sí que importa quién soy» y me dio otra pidiéndome que se la diera a alguien que a mi juicio la merezca. Esta noche, mientras volvía a casa, me puse a buscar a alguien cuyos méritos quisiera reconocer y me acordé de ti. Eres tú quien se merece este reconocimiento.
»Mi vida es realmente un acoso, y cuando vuelvo a casa no te presto mucha atención. A veces te grito por no traer notas suficientemente buenas de la escuela, pero no sé bien por qué, esta noche quería sentarme aquí contigo y... bueno, decirte simplemente que me importas. Además de tu madre, tú eres la persona más importante que hay en mi vida. ¡Eres un chico estupendo y te quiero muchísimo!
El sorprendido muchacho empezó a sollozar, y no podía dejar de llorar. Le temblaba todo el cuerpo. Levantó los ojos hacia su padre y le dijo, entre lágrimas:
—Papá, estaba pensando en suicidarme esta noche, creyendo que tú no me querías, ¡pero ahora ya no es necesario!

Helice Bridges

jueves, 26 de noviembre de 2009

otro mas... caldo de pollo para el alma




Necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho abrazos al día para mantenimiento, y doce abrazos al día para crecer.

Virginia Satir



En nuestros talleres y seminarios siempre invitamos a los participantes a que se abracen. La mayoría reacciona diciendo que en el lugar donde trabajan no se puede andar abrazando a la gente, pero ¿están seguros?
He aquí una carta que recibimos de un graduado en nuestros seminarios:

Apreciado Jack:

Hoy empecé el día bastante desanimado. Mi amiga Rosalind se detuvo a preguntarme si hoy no era mi día de dar abrazos y le respondí con un gruñido, pero después estuve toda la semana pensando en abrazos y cosas así. Me puse a mirar la hoja que tú nos diste, Cómo mantener vivo el seminario, y se me puso la piel de gallina cuando llegué a la parte en que hablas de dar y recibir abrazos, porque no podía imaginarme repartiendo abrazos entre la gente del trabajo.
Bueno, pues decidí que hoy sería el día de los abrazos y empecé a dárselos a los clientes que venían a mi mostrador. Fue estupendo ver cómo cambiaba de expresión la gente. Hubo un estudiante universitario que se subió de un salto al mostrador y se puso a bailar. Hasta hubo gente que volvió para pedir más. Dos chicos del servicio de reparaciones de la fotocopiadora, que pasaban por allí sin siquiera hablarse, se quedaron tan sorprendidos que se despertaron y de pronto empezaron a bromear y a reírse.
Me siento como si hubiera abrazado a todo el mundo en la Wharton Business School y todo el malestar que sentía hoy por la mañana, que incluía dolores físicos, ha desaparecido. Discúlpame por escribirte una carta tan larga, pero estoy realmente entusiasmado. Lo mejor fue un momento en que había diez personas frente a mi mostrador abrazándose entre ellas. Yo no podía creer lo que estaba sucediendo. Afectuosamente,

Pamela Rogers

P.D. J Al regresar a casa abracé a un policía en la calle 37, y me dijo: —¡Uau! A los policías nunca nos abrazan. ¿Estás segura de que lo que querías no era atacarme con algo?

Otro graduado del seminario nos envió, el texto siguiente:

Abrazar es saludable: favorece el sistema inmunitario, te mantiene sano, cura la depresión, reduce el estrés, induce el sueño, vigoriza, rejuvenece, no tiene efectos colaterales indeseables... en una palabra, es una droga milagrosa.
Abrazar es lo más natural. Es orgánico, naturalmente dulce, no lleva pesticidas ni conservantes ni ingredientes artificiales y es sano al cien por cien.
Abrazar es prácticamente perfecto. No tiene partes mecánicas, ni pilas que se gasten, ni exige chequeos periódicos, es de bajo consumo energético, alto rendimiento, a prueba de inflación, no engorda, no exige pagos mensuales ni seguros, a prueba de robos, no está gravado con impuestos, no contamina y, por supuesto, es completamente reciclable.
Fuente desconocida


Jack Canfield

miércoles, 25 de noviembre de 2009

otro mas... caldo de pollo para el alma





No me fastidiéis, ¡abrazadme!

Pegatina en un parachoques


Lee Shapiro es un juez retirado y también una de las personas más auténticamente amables y cariñosas que conocemos. En un momento de su carrera, Lee se dio cuenta de que el amor es el poder más grande que hay. Como resultado de ese descubrimiento se convirtió a la religión del abrazo: empezó a dar abrazos a todo el mundo. Sus colegas comenzaron a llamarlo «el juez de los abrazos». En el parachoques de su automóvil se lee: «No me fastidiéis, ¡abrazadme!».
Hace más o menos seis años, Lee inventó lo que él llama su «Equipo de abrazar». Por fuera dice: «Un corazón por un abrazo» y contiene treinta corazoncitos rojos bordados con un adhesivo al dorso. Lee saca su «Equipo de abrazar», se acerca a la gente y le ofrece un corazoncito rojo a cambio de un abrazo.
Gracias a esta práctica ha llegado a ser tan conocido que con frecuencia lo invitan a conferencias y convenciones donde puede compartir su mensaje de amor incondicional. En una conferencia que se realizó en San Francisco, los medios de comunicación locales le plantearon el siguiente reto: «Es fácil dar abrazos en esta conferencia dirigida a personas que han venido aquí porque han querido, pero eso sería imposible en el mundo real». Y lo desafiaron a que empezara a dar abrazos por las calles de San Francisco, seguido por un equipo de televisión de la emisora local. Lee salió a la calle y abordó a una mujer que pasaba.
—Hola, soy Lee Shapiro, el juez de los abrazos, y doy un corazón de estos a cambio de un abrazo —explicó.
—Cómo no —fue la respuesta.
—Demasiado fácil —objetó el comentarista local. Lee miró a su alrededor y vio a una muchacha encargada de un parquímetro que lo estaba pasando mal a causa del propietario de un automóvil a quien estaba multando. Lee se encaminó hacia ella, con el cámara a su lado y le dijo:
—Me parece que a ti te vendría bien un abrazo. Soy el juez de los abrazos y me ofrezco a darte uno.
Ella aceptó.
—Mire, ahí viene un autobús —lo desafió el comentarista de televisión—. Los conductores de autobús de San Francisco son la gente más dura, descortés y mezquina que hay en la ciudad. Vamos a ver si consigue usted que lo abracen.
Lee aceptó el reto. Cuando el autobús llegó a la parada, dijo al conductor:
—Hola, soy Lee Shapiro, el juez de los abrazos. El suyo debe de ser uno de los trabajos más agotadores del mundo. Hoy ando ofreciendo abrazos a la gente para aliviarles un poco la carga. ¿Le apetece uno?
El hombrón de un metro ochenta y cuatro y más de noventa kilos de peso se levantó del asiento, bajó y le dijo:
—¿Por qué no?
Lee lo abrazó, le dio un corazón y lo saludó con la mano mientras el autobús volvía a arrancar. Los del equipo de televisión estaban mudos. Finalmente, el presentador dijo:
—Tengo que admitir que estoy muy impresionado.
Un día, Nancy Johnston, una amiga de Lee, llamó a su puerta. Nancy es payaso de profesión e iba vestida con su disfraz de trabajo, maquillada y con nariz postiza.
—Lee, coge un montón de tus «Equipos de abrazar» y vamos al hogar de incapacitados.
Tan pronto como llegaron, comenzaron a repartir globos, sombreros de carnaval, corazones y abrazos entre los pacientes. Lee se sentía incómodo: nunca había abrazado a nadie que tuviera una enfermedad terminal, que padeciera graves disfunciones físicas o mentales. Decididamente, aquello era excesivo para dos personas. Pero pasado un rato las cosas se volvieron más fáciles, ya que se fue formando un cortejo de médicos, enfermeras y ayudantes que los seguían de un pabellón a otro.
Pasadas varias horas, llegaron al último pabellón donde se alojaban los treinta y cuatro casos más graves que Lee había visto en su vida. La sensación fue tan horrible que lo descorazonó; pero, dado su compromiso de compartir su amor para conseguir un cambio, Nancy y Lee empezaron a abrirse paso por la habitación, seguidos por el séquito de médicos y enfermeras, que por aquel entonces ya llevaban corazones colgados al cuello y lucían sombreros de carnaval.
Finalmente, Lee llegó a la última persona, Leonard, que llevaba un gran babero blanco sobre el cual babeaba incesantemente. Lee miró a Leonard, que no dejaba de babear, y después se volvió a Nancy diciéndole:
—Vayámonos, Nancy, a una persona así es imposible llegar.
—Vamos, Lee —respondió ella—. Es un ser humano como nosotros, ¿o no?
Y le puso un sombrero de mil colores en la cabeza. Lee sacó uno de sus corazoncitos rojos y lo pegó en el babero de Leonard. Después, tras hacer una inspiración profunda, se inclinó para abrazarlo.
Súbitamente, Leonard empezó a emitir un chillido.
Otros pacientes empezaron a golpear cacharros. Lee se volvió hacia el personal de la sala, en busca de alguna explicación, y se encontró con que todos los presentes, médicos, enfermeras y auxiliares, estaban llorando.
—¿Qué es lo que pasa? —preguntó a la jefa de enfermeras.
Lee jamás olvidará su respuesta:
—En veintitrés años, es la primera vez que hemos visto sonreír a Leonard.
Así de sencillo es cambiar en algo la vida de la gente.

Jack Canfield y Mark V. Hansen

martes, 24 de noviembre de 2009

pasrte 2 caldo de pollo para el alma


aviso: este libro es de sus respectivos autores y solo pongo una parte del contenido de algunos de sus cuentos, si les agrada con gusto subire otros mas sin perder el repeto a el libro ni a sus autores, claro q si lo quieren leer completo tendran que comprarlo.


La canción del corazón


Había una vez un hombre que se casó con la mujer de sus sueños. Con su amor, ambos crearon una niñita, una pequeña radiante y alegre, a quien el gran hombre amaba mucho.
Cuando ella era muy pequeña, él solía levantarla, entonaba una melodía y bailaba con ella por la habitación, diciéndole:
—Te amo, mi niña.
La niñita fue creciendo, y el hombre la abrazaba y le decía:
—Te amo, mi niña.
Ella se enfurruñaba y decía:
—Ya no soy una niña.
Entonces el hombre se reía, diciendo:
—Para mí, tú siempre serás mi niña.
La niña, que ya no era una niña, se fue de casa para descubrir el ancho mundo. A medida que se conocía mejor a sí misma, conocía mejor al hombre. Entendía que él era verdaderamente grande y fuerte, porque ahora reconocía sus virtudes. Una de ellas era la capacidad para expresar su amor a su familia. No importaba dónde estuviera ella en el mundo; él la llamaba para decirle: «Te amo, mi niña».
Llegó un día en que la niña, que ya no era una niña, recibió una llamada telefónica. El gran hombre estaba enfermo. Le dijeron que había tenido un ataque y estaba afásico. Ya no podía hablar y no estaban seguros de que entendiera lo que se le decía. Ya no podía sonreír, ni reír, ni andar, abrazar, bailar ni expresarle su amor a la niña, que ya no era una niña.
Entonces regresó al lado del gran hombre. Cuando entró en la habitación y lo vio, le pareció pequeño y nada fuerte. Él la miró e intentó hablar, pero no pudo.
La niñita hizo lo único que podía hacer. Se tendió en la cama, junto al gran hombre. Las lágrimas brotaban de los ojos de ambos, y ella abrazó sus hombros paralizados.
Con la cabeza apoyada en el pecho del enfermo, ella pensó en muchas cosas. Se acordó de los momentos maravillosos que habían pasado juntos y de cómo siempre se había sentido protegida y amada por el gran hombre. Sentía dolor por la pérdida que habría de soportar, por las palabras de amor que la habían reconfortado.
Y entonces oyó, en el pecho de él, el latido del corazón. El corazón donde habían vivido siempre la música y las palabras. El corazón seguía latiendo tercamente, despreocupado del daño que sufría el resto del cuerpo. Y mientras ella descansaba, se produjo un momento mágico. Ella oyó lo que necesitaba oír.
El corazón iba latiendo las palabras que la boca ya no podía pronunciar...

Te amo,
mi niña.
Te amo,
mi niña.
Te amo,
mi niña...

Y se sintió consolada.
Patty Hansen

miércoles, 18 de noviembre de 2009

capitulo 1 caldo de pollo para el alma


aviso: este libro es de sus respectivos autores y solo pongo una parte del contenido de algunos de sus cuentos, si les agrada con gusto subire otros mas sin perder el repeto a el libro claro q si lo quieren leer completo tendran que comprarlo.





Llegará el día que, tras haber dominado el espacio, los vientos, las mareas y la gravitación, debamos dominar para Dios las energías del amor. Y ese día, por segunda vez en la historia del mundo, habremos descubierto el fuego.

Teilhard de Chardin


Por dondequiera que vayas, difunde el amor: ante todo en tu propia casa. Brinda amor a tus hijos, a tu mujer o tu marido, al vecino de al lado... No dejes que nadie llegue jamás a ti sin que al irse se sienta mejor y más feliz. Sé la expresión viviente de la bondad de Dios; bondad en tu rostro, bondad en tus ojos, bondad en tu sonrisa, bondad en tu cálido saludo.

Madre Teresa de Calcuta

Un profesor universitario quiso que los alumnos de su clase de sociología se adentrasen en los suburbios de Boston para conseguir las historias de doscientos jóvenes. A los alumnos se les pidió que ofrecieran una evaluación del futuro de cada entrevistado. En todos los casos los estudiantes escribieron: «Sin la menor probabilidad». Veinticinco años después, otro profesor de sociología dio casualmente con el estudio anterior y encargó a sus alumnos un seguimiento del proyecto, para ver qué había sucedido con aquellos chicos. Con la excepción de veinte individuos, que se habían mudado o habían muerto, los estudiantes descubrieron que 176 de los 180 restantes habían alcanzado éxitos superiores a la media como abogados, médicos y hombres de negocios.
El profesor se quedó atónito y decidió continuar el estudio. Afortunadamente, todas aquellas personas vivían en la zona y fue posible preguntarles a cada una cómo explicaban su éxito. En todos los casos, la respuesta, muy sentida, fue: «Tuve una maestra».
La maestra aún vivía, y el profesor buscó a la todavía despierta anciana para preguntarle de qué fórmula mágica se había valido para salvar a aquellos chicos de la sordidez del suburbio y guiarlos hacia el éxito.
—En realidad es muy simple —fue su respuesta—. Yo los amaba.

Eric Butterworth

Regresando a la magia


Hola! hace mucho que no pasaba por aquí.... me pregunto el por que, si no es nada difícil quedarme 5 minutos a escribir o transcribir alguna historia, un poema o cuento. pero en fin si no a sido así es por que no lo había pensado y simplemente me olvide de este blog un gran rato, pero ahora puedo decir que estoy muy satisfecha de las cosas q hice mientras no estaba en el blog y que ahora tengo mas ganas que nunca de escribir un rato.


hoy empecé a leer cando de pollo para el alma y me encanto tanto el libro que he decidido traspasar unos cuantos cuentos así que espero disfruten tanto como yo estas historias tan maravillosas de tan pequeño e insignificante libro que cuando lo lees te das cuenta de que tiene un mundo maravilloso dentro de el aasíque los dejo mandándoles

un gran abrazo muy afectuoso deseándoles un hermoso ddía



may-chan

lunes, 7 de septiembre de 2009

6 proverbios del dia



Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.

Proverbio japonés

Más confío en el trabajo que en la suerte.

Proverbio latino

Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.

Proverbio ganés

Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.

Proverbio chino



Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.

Proverbio inglés

Por el amor de una rosa el jardinero es servidor de mil espinas.

Proverbio turco

sábado, 5 de septiembre de 2009

6 proverbios del dia



No hay medicina para el miedo.

Proverbio escocés

El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.

Proverbio ruso

El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.

Proverbio chino

Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.

Proverbio inglés

Al comprar una casa, piensa en el vecino que adquirirás con ella.

Proverbio

Contra más grande la cabeza, más grande la jaqueca.

Proverbio

jueves, 3 de septiembre de 2009

6 proverbios del dia

Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.

Proverbio estoniano



Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.

Proverbio armenio



Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.

Proverbio armenio



Cuando tres marchan juntos, tiene que haber uno que mande.

Proverbio manchú



El enano ve gigantes por todas partes.

Proverbio alemán



Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.

Proverbio alemán

miércoles, 2 de septiembre de 2009

5 Proverbios del dia




Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.

Proverbio alemán






Nunca tengas miedo del día que no has visto.

Proverbio inglés











Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.

Proverbio inglés


















Sólo en la actividad desearás vivir cien años.

Proverbio japonés













El caballo conoce por la brida al que lo guía.

Proverbio turco

lunes, 31 de agosto de 2009

SEPTIEMBRE mes de los Proverbios


hoy mientras leia un pequeño libro pense en por q no cada mes darle un toque especial y asi decidi que empesaria con proverbios apartir de mañana Dreams and magic presentara ¡proverbios!














los saluda con cariño



May-chan

miércoles, 19 de agosto de 2009

2 frases de amor




El amor es el ala veloz

que Dios ha dado al alma

para que vuele al cielo.



Miguel Angel Buonarotti





Es posible que nos perdamos


el uno al otro.


Recorrere los astros durante milenios,


adoptare todas las formas,


todos los lenguajes de la vida,


para volver a verte una sola vez.






Johann F. Holderlin

Amar significa tomar un compromiso

sin tener garattias,

quiere decir entregarse por completo

en la esperanza de que este amor genere

amor en la persona amada.

El amor en un acto de fe.




Erich Fromm

Poemas de Rumi 2




Quienes se aman

no se encuentran facilmente

sino que estuvieron siempre

el uno en el otro.








Estoy llorando, ¡tanto me dicen las lágrimas!


la pasada primavera, dicen, menos verdorque débil te encontrabas


Recuerda una de todas nuestras noches


pero no recuerdes lo que te dije.







Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal, hay un lugar



Nos vemos ahí.Cuando el alma yace sobre la yerba



El mundo esta demasiado lleno para hablar de él



Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'



No tienen sentido.










Toma a uno que no lleva sus cuentas




Que no quiere ser rico, ni tiene miedo a perder




Que no tiene interés alguno en su personalidad: es libre.

















La brisa de la mañana guarda secretos para ti





No te vayas a dormir.





Debes pedir lo que realmente quieres





No te vayas a dormir.





La gente va y viene a través del umbral





Donde los dos mundos se tocan





No te vayas a dormir.

Poemas de Rumi 1


Hoy, como cualquier otro día, nos despertamos vacíos y asustados

No abras la puerta del estudio y empieces a leer

Coge un instrumento musical.

Deja que la belleza de lo que amamos sea lo que hacemos

Hay cientos de formas de arrodillarse y besar el suelo.




Durante años, copiando a los demás, traté de conocerme


Desde dentro no podía decidir que hacer


Incapaz de ver, escuche mi nombre


Luego, salí afuera.












Cuando muera, mi cuerpo yaciendo sobre el suelo



quizás quieras besar mis labiosya empezando a decaer



no te asustes si abro los ojos.





















Cuando estoy contigo, estamos despiertos toda la noche




Cuando no estas, no puedo dormir




¡Que Dios bendiga estas dos insomnias!




y la diferencia entre ellas.

















¿Quién hace estos cambios?





Disparo una flecha a la derecha





Cae a la izquierda.





Cabalgo tras de un venado y me encuentro





perseguido por un cerdo.





Conspiro para conseguir lo que quiero





Y termino en la cárcel.





Cavo fosas para atrapar a otros





y me caigo en ellas.
Debo sospecharde lo que quiero.
Rumi


Nunca el amante busca sin ser buscado por su amada.


Si la luz del amor ha penetrado en este corazón, sabe que también hay amor en aquel corazón.


Cuando el amor a Dios agita tu corazón, también Dios tiene amor para ti.


Sin la otra mano, ningún ruido de palmoteo sale de una mano.


La sabiduría Divina es destino y su decreto nos hace amarnos el uno al otro.


Por eso está ordenado que cada parte del mundo se una con su consorte.


El sabio dice: Cielo es hombre, y Tierra, mujer. Cuando la Tierra no tiene calor, el Cielo se lo manda; cuando pierde su frescor y su rocío, el Cielo se lo devuelve. El Cielo hace su ronda, como un marido que trabaja por su mujer.


Y la Tierra se ocupa del gobierno de su casa: cuida de los nacimientos y amamanta lo que pare.
Mira a la Tierra y al Cielo, tienen inteligencia, pues hacen el trabajo de seres inteligentes.

Si esos dos no gustaran placer el uno del otro, ¿por qué habrían de andar juntos como novios?
Sin la Tierra, ¿despuntarían las flores, echarían flores los árboles? ¿Qué, entonces, producirían el calor y el agua del Cielo?


Así como Dios puso el deseo en el hombre y en la mujer para que el mundo fuera preservado por su unión.


Así en cada parte de la existencia planteó el deseo de la otra parte.


Día y noche son enemigos afuera; pero sirven ambos un único fin.


Cada uno ama al otro en aras de la perfección de su mutuo trabajo.


Sin la noche, la naturaleza del. Hombre no recibiría ganancia alguna, y nada tendría entonces el día para gastar.




(R. A. Nicholson, Rumi, Londres, George Allen and Unwin, Lid., 1950, págs. 122-3.)

Reflexion



Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve... Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor... Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.



PARACELSO

Annie sullivan


El amor es como las nubes


que estaban en el cielo


antes de que saliera el sol.


No puedes tocar las nubes


pero puedes sentir la lluvia;


tampoco puedes tocar el amor


pero sientes su bálsamo empapándolo todo.



Annie Sullivan.

sábado, 8 de agosto de 2009

Poemas de amor


Pequeña

quisiera tres noches junto

a mi princesa persa,

contaría a su oído

pequeños horrores imaginarios


como aquellos tiempos en que

éramos devorados por los demonios

en los balcones del invierno

y me decías que querías poesía

y me decías que querías salir por la noche

y me decías tan poco


pero hoy es verano

y mi princesa está

con su príncipe


y los halcones han asesinado

a tu paloma,

mientras ella leía el diario

un domingo por la tarde


quisiera tres noches junto

a mi princesa persa,

contaría a su oído

pequeños horrores imaginarios


como, te amo

y te extraño

y hay algo ahí afuera, en la noche,

disculpa… soy yo.



JLFlores

Escrito a mi amada


escrito 1

Y mientras el sol reflejaba mi tristeza, camine por el puente vació, ¿vació de todo o de nada? tal ves no tan vació como hoy me siento, tal ves, solo tal ves, esté vació mientras yo este aquí, mientras yo este vació... Pero... mi vació es por tu culpa, te das cuenta que ¡me has dejado! ¡estoy solo! lo prometiste, me lo juraste, hasta la eternidad, tu y yo juntos.


escrito 2

Hoy despierto y me dicen que es un milagro, que soy afortunado, me he salvado, ¡me has salvado! pero esto es un error tu eres la que deberías estar viva, yo era el que tenia que morir, ¿lo recuerdas? me enoje, te grite y a pesar de eso me salvaste, y dijiste que me amabas ¡que me amabas! que me amabas, que tu me amabas y a cambio te dejo morir, en una sala de hospital, tal blanca y hermosa...


escrito 3

Te pido perdón amor, por que hoy pago mi enojo rodando lágrimas de locura y dolor, te he perdido, me han dicho que estoy loco, que hablo solo, que necesito a un medico, que soy descuidado y patético, que soy un idiota amando una ilusión, pero no es verdad tu estas aquí constantemente, me dices que me necesitas, estas muy sola en un agujero obscuro, ¿te da miedo? no tienes por que temer, solo espera, dame un día mas, solo uno para prepararme.


escrito 4

Escucho la voz de alguien dicen que podrán salvarme pero ¡no! por favor no me salven, quiero quedarme así, dormido para siempre, estaré bien, estaré con mi amada, con la que yo mate, con la que yo jure una eternidad. Quiero que comience mi eternidad, por favor no me revivan que si despierto me volveré loco. !por favor¡ se los ruego, estoy sufriendo no me salven aquí soy realmente feliz.


ultimo escrito


Es muy blanco ¿verdad? es muy lindo, que bonita vista al mar, pero no podemos acercarnos, eso es triste quería correr tras de ti, sonriendo como siempre... que lastima que no se disfrute como yo creía el paraíso, y aun que estamos justos a veces no puedo verte. aun siento dolor pero cuando te vas el ángel blanco entra y me cuenta historias, ¿por que nunca te quedas a escucharlas? cuando el ángel blanco se va deja pastillas dice que también aquí en el paraíso se tienen que tomar. es triste yo creía que era diferente, pero me dijo que estaría conmigo hasta el momento que pudiéramos salir y ver a dios, ¿te gusta? algún día saldremos, ella lo dijo y yo le creo, dijo que por fin caminaríamos juntos y desde hoy espero con ansias ese día.



May-chan

Yo no sé de cierto


Yo no lo sé de cierto, pero supongo

que una mujer y un hombre

algún día se quieren,

se van quedando solos poco a poco,

algo en su corazón les dice que están solos,

solos sobre la tierra se penetran,

se van matando el uno al otro.


Todo se hace en silencio. Como

se hace la luz dentro del ojo.

El amor une cuerpos.

En silencio se van llenando el uno al otro.


Cualquier día despiertan, sobre brazos;

piensan entonces que lo saben todo.

Se ven desnudos y lo saben todo.



(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)



Jaime sabines

Horal


El mar se mide por olas.

el cielo por alas.

nosotros por lagrimas.


El aire descansa en las hojas,

el agua en los ojos,

nosotros en nada.


Parece que sales y soles

nosotros y nada...



Jaime Sabines

viernes, 7 de agosto de 2009

Vulnerable


Se llega al lenguaje desde muy lejos. el oído

teme las barreras del sonido-


Pero se "llega" al fin, el lenguaje "llega" para

La hermosa que nos llama

planta ahora, cava

más tarde, el quejido estremece el invierno

de la tierra...

el aire al interior de un nido de avispas

encima del agua produce una

sólida música de seis patres...


unas pocas entremadamente quietas escenas, las cosas

están muy lejos - "forma es vaciedad"



gentil, gentilmente, el amor tiembla

y el arbusto es dulce.



Jonathan Williams

Tres poemas


Ser como el grillo

y su canto


Permanecer oculto

en las esquinas

de la casa


y decir tanto

con tan poco.






Poder tejer


no la araña


sino la red invisible


de los movimientos de su tela




Atrapar


no lasmoscas y hormigas


en esta imagen


sino su gesto


que se pega el aire


antes de desaparecer.
















meto la mano al fondo del idioma



y no encuentro más que una pelusa



densa y asquerosa



que no se ha barrido



en siglos.









Julio Espinosa Guerra

Se enchueca la armonía


Al rozar los cristales las maneras del viento

trazan renglones chuecos. Se eschueca

la armonía de un silbo que a saber a dónde

va a parar. Chueca fue la raíz sujeta

a un enfriamiento. Estampa que es meollo

y es laya que se fuga a bien de retorcerse

a campo abierto.



de regreso a los trazos vierticales

son trama corregida.

Escribe breves frases la lluvia en los cristales:

limpieza

que se

e

s

c

u

r

r

e

escritura que inventa

el qué de otras raíces.



Daniel Sada

Negación de las puertas


Hay puertas que gruñen sordamente al cerrarse

y esconden con selo de animal

un enjambre de chácharas.

Hay puertas que se azotan de golpe

y cortan el hilo del oído

con guillotinas verticales.

Hay puertas que son una extensión de la pared

y otras batientes por las que se asoma

la dentadura postiza de la casa.

¿Quién no ha escuchado

en noches de ventisca y perros

la sinfonía de las puertas, las bisagras

que sólo tocan la nota del desprecio

y nos dejan sonriendo a la intemperie

como lobos debajo de la lluvia?

Hay puertas que conocen bien nuestras narices

y otras que solamente atraviesa el fantasma

inocuo de la mente.

Hay puertas que son tambor desesperado

y otras más tristes que al cerrarse

apagan algo dentro

como cajas de música.



Luigi Amara

RUIDO DE FONDO


Donde la luz no llega,

donde la linterna sorda de la imaginación

es apenas caricia o dedo índice,

en un mundo intocado

por la burbuja golosa de la mente,

allí donde las tinieblas

tienen la cualidad de la espesura,

algo viscoso y lento se escurre y verifica,

algo como un pensamiento

en el fondo de todo,

medusas, quizá, flotando

como ideas que se pudren,

sombras-presentimientos de sombras-

a espaldas de la superficie,

vibraciones que se sumergen

hasta tocar la arena;

restos, caeduras,

desperdicios

se tienden en silencio

en el fondo del mar de la cabeza.



Luigi Amara

lunes, 27 de julio de 2009

10 frases para reflexionar

1.- Si te lastimaron, no alimentes tu dolor ni te alejes de esa persona, si quieres ser un gran humano, simplemente olvida.




2.- Para que un amor pasado no te lastime de por vida, consérvalo como un recuerdo hermoso, más nunca como una posibilidad, porque si lo haces nunca podrás ser feliz.





3.- Es mejor no ser tan hermosa pues la vanidad suele convertir a las personas en seres poco atractivos.







4.- Haber sufrido un gran dolor nos hace crecer en capacidad de comprender y valorar a nuestros amigos.






5.- Siempre después de una discusión te arrepentirás en tu interior de no haber callado a tiempo.





6.- No traiciones el camino de tus padres actuando diferente cuando ellos no están.







7.- Los pleitos solo llevan a herir a los demás, a causar daño, a distanciar pero nunca a resolver los conflictos.





8.- Nunca seas grosero con las demás personas, aunque estés sufriendo o tengas demasiados motivos para hacerlo.





9.- La fidelidad a un amor lleva a la persona a enamorarse todavía más.







10.- Es madurez superar una decepción como algo que es mejor que haya sido así.

Colaboración de Magali Sauceda